"Queremos ver a Jesús". Cuántas cosas expresa éste deseo; dice la escritura de hoy que unos hombres griegos la dijeron. Los griegos en los tiempos antiguos tenían fama de ser sabios, inquietos por el conocimiento, valoraban la ciencia y las artes, pero a pesar de eso su religión fue muy politeísta, con carencia de moral; por eso resulta muy peculiar que sean unos griegos los que dijeron: "Queremos ver a Jesús"
Quiero pensar que su deseo por conocer la verdad los impulsó a buscar a Jesús, no en vano eran hombres inquietos por el verdadero conocimiento.
Y a nosotros, ¿Qué nos impulsa a buscar a Jesús? Es bueno hacernos esa pregunta de vez en cuando, así podremos encontrar muchas respuestas, como: fortalecer nuestra fe, reconocer en Cristo su bondad y poder, recordar que Él es la verdad de todo, que tiene todas las soluciones y respuestas, pero sobre todo un gran amor y misericordia por nosotros.
Digamos todos que queremos ver a Jesús, que queremos oír sus enseñanzas y su verdad, que queremos alimentarnos de Él y del Espíritu Santo, que estamos dispuestos a encontrarlo en su Iglesia.
Hoy Él pide servirle, seguirle; a cambio nos promete estar a nuestro lado, nos promete la bendición del Padre; vayamos pues a Jesús y digamos de corazón, "Quiero verte hoy Señor".
"Quien quiera servirme debe seguirme; y donde yo esté, allí también estará mi siervo.
A quien me sirva, mi Padre lo honrará". (San Juan 12:26)
OREMOS
Regocíjense en el Señor, pueblos todos;
sirvan al Señor con alegría;
vengan ante su presencia con cánticos.
Sepan que el Señor es Dios;
Él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño.
Entren por sus puertas con acción de gracias,
en sus atrios con alabanza;
denle gracias, y bendigan su Nombre;
Porque el Señor es bueno;
para siempre es su misericordia;
su fidelidad perdura de generación en generación.
Dios todopoderoso, sólo tú puedes ordenar los afectos y voluntades rebeldes de los pecadores: Concede gracia a tu pueblo para amar lo que tú dispones y desear lo que tú prometes; a fin de que, en medio de los rápidos y variados cambios del mundo, nuestros corazones permanezcan fijos allí donde se encuentran los verdaderos goces; por nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.
Que la bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo nos bendiga hoy y siempre. Amén
+Juan Carlos Revilla

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