REFLEXIÓN
El evangelio de San Lucas 6:19 dice que toda la gente se acercaba a Jesús con la esperanza de poder siquiera tocarlo, sabían que de Él salía un gran poder que sanaba a las personas. Hoy todos sabemos del poder misericordioso que tiene nuestro Señor Jesús para con todos aquellos que lo buscan de corazón; vayamos pues a nuestro Salvador para recibir de su bondad su infinito poder de sanación, fortaleza, paz, dirección y guía; pidamos por todos aquellos que lo necesitan y que esperan en Él su bondad y su amor. Dios nos bendiga.
OREMOS
Este es el día en que actuó el Señor; regocijémonos y alegrémonos en él.
Salmo 118:24
Señor, abre nuestros labios.
Y nuestra boca proclamará tu alabanza.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. ¡Aleluya!
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amén.
Que la bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo esté con nosotros hoy y siempre. Amén.

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