REFLEXIÓN
Cada día es necesario para todo ser humano, buscar momentos a solas con Dios, momentos íntimos, silenciosos e intensos... cada día debemos anhelar la oración como un amoroso combustible espiritual para seguir adelante en nuestros días con confianza, con seguridad y con la luz que sólo Cristo nos puede dar para ver con claridad nuestros caminos.
La rutina diaria no debe hacernos perder esos momentos que nos llenan de paz, que nos hacen sonreír en soledad, que nos hacen cerrar los ojos para abrazar a Jesús nuestro amigo, nuestro compañero de todas las horas; que ninguna rutina, que ninguna ocupación, que ninguna circunstancia nos quite ese momento de cada día. No dejemos de buscar a Dios en la ORACIÓN.
OREMOS
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amén.
Que la bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo esté con todos nosotros ahora y siempre. Amén.
Con amor
+Juan Carlos

No hay comentarios:
Publicar un comentario